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Una factoría de 'software' charra PDF Imprimir Enviar a un amigo

Dicen que al poner en marcha un negocio es fundamental elegir bien a los socios, no dejarse llevar por la amistad y buscar personalidades complementarias. Antonio Moreno, Jesús Adrián tuvieron esto muy presente cuando en 1996, con 31 y 32 años, dejaron sus ocupaciones anteriores y crearon en Salamanca Gestores de Proyectos Multimedia (GPM). La compenetración y reparto de tareas les ha permitido que hoy, la capital charra, sea la sede central de su red de centros de producción de software, que hayan facturado más de cuatro millones de euros en 2006, que cuenten con más de doscientos empleados, dos delegaciones en España, una en Colombia y un ambicioso plan de expansión internacional.

Compañeros de estudios
La idea de crear un negocio multimedia no surgió por casualidad, "Antonio y yo habíamos sido compañeros en la universidad, cuando estudiábamos Física y, años más tarde, coincidimos realizando un MBA en la Escuela Europea de Negocios", recuerda Adriá. "GPM fue el trabajo que fuimos modelando como proyecto fin de máster, aprovechando el momento álgido de las nuevas tecnologías. Desmenuzamos al máximo la estrategia de negocio, contactamos con proveedores, conseguimos acuerdos... Ves cómo deja de ser una idea para convertirse en algo real, y llega un momento en que lo sientes tan tuyo que te atrapa", reconoce Moreno.

En 1996, estos dos salmantinos dejaron sus empleos –Moreno el instituto donde era profesor y Adriá la gerencia de una firma distribuidora de hardware– e hicieron realidad su proyecto. Reconocen que traspasada la inseguridad inicial, recibieron el apoyo incondicional de familiares y amigos.

La evolución de GPM fue rápida, comenzaron ofreciendo a las empresas productos multimedia a través de CD-Rom o de Internet (que comenzaba su expansión entonces). Sin embargo, en 1999 vieron la necesidad de dar un giro al negocio. Ese año se incorporó como socio David Ruiz, un bilbaíno de 28 años licenciado en Sociología industrial con el que Adriá trabajaba en la Asociación de Jóvenes Empresarios de Salamanca. Tras estudiar el mercado y las nuevas tendencias, en 2002, desarrollaron su propio modelo de factoría de software, basado en la calidad. Entre otros, Iberdrola, Caja Duero, Santander y Meta4 pasaron a ser sus clientes. "Ofrecemos lo que se llama acuerdo de nivel de servicio, que significa que si no cumplimos lo pactado pagamos", comenta Ruiz.

Gestión de personas
El crecimiento de la empresa también supuso un aumento de la plantilla. Pasaron de cuarenta a ciento veinte personas e inauguraron su sede central en la capital charra. Ahora, entre sus distintas sedes, son más de doscientos, pero siguen contratando y tienen muy claro que necesitan empleados que quieran trabajar en GPM, que quieran realizar allí su carrera profesional y crecer. "Hemos desarrollado un complejo plan de recursos humanos que contempla la formación, los beneficios sociales y la flexibilidad de horarios", señala Adriá.

A pesar de la vorágine de trabajo, los tres aseguran que les queda tiempo para sus aficiones y familias (todos casados y con hijos). "Lo importante es que además de socios somos amigos. Fuera de la oficina compartimos excursiones, pista de tenis y la sana costumbre salmantina de tomar pinchos", dice Ruiz.

Expansión e intenacionalización
Uno de los puntos clave que Moreno, Adriá y Ruiz fijaron cuando a principios del 2000 reorientaron la empresa era que querían convertir su negocio en una red de centros de producción de software. Esta expansión comenzó con la puesta en marcha en 2001 de la primera factoría en Salamanca. A ésta le siguó un nuevo local en Bogotá (Colombia) orientado al sector de la salud, que actualmente cuenta con sesenta y cinco empleados. Dos años más tarde, en 2005, abrieron otro centro de producción en Valladolid y, actualmente, están en proceso de negociaciones para inaugurar una factoría en Navarra.

Los planes de expansión de GPM también contemplan dar un gran salto internacional. Además de reforzar su presencia en Colombia están valorando otras localizaciones en América y en países del Este de Europa. A finales de este año esperan comenzar en Hungría y Polonia, y en 2008, esperan llegar al mercado rumano. Otro de los frentes abiertos es Asia, en concreto India. "Estamos en conversaciones con cinco de las mayores empresas del país para establecer convenios y poder derivar trabajo allí", comenta Ruiz. La creción de nuevas factorías no es el único proyecto en el que están trabajando los socios de GPM. Por una lado, están desarollando un laboratorio de seguridad y desde hace unos años, para aprovechar y potenciar el talento de sus empleados favorecen la apertura de spin off (proyecto nacido como extensión de otro anterior). Es el caso de ENNE, una firma de videojuegos, animación y movilidad, creada por empleados de GPM.

Ángela Méndez. Expansión & Empleo. 27/08/2007

 

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